Yucatán enfrenta una crisis económica sin precedentes ante la posible aprobación de un impuesto del 5% a las remesas enviadas desde Estados Unidos. El estado, que ya registra dos trimestres consecutivos de caída en estos envíos según el Banco de México (Banxico), vería reducirse drásticamente este vital ingreso que sustenta a miles de familias.
EE.UU. avanza con polémico gravamen a envíos de migrantes
El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes estadounidense aprobó este 14 de mayo el proyecto que gravaría con 5% las remesas de indocumentados. La iniciativa, promovida por el republicano Jason Smith, ahora pasa al pleno legislativo y posteriormente al Senado de EE.UU.

En México, la reacción fue inmediata:
- El Congreso de la Unión lo calificó como “medida abusiva”
- La presidenta Claudia Sheinbaum denunció que es un “doble impuesto”
- La Cámara de Diputados exigió acciones diplomáticas urgentes
Impacto millonario: Yucatán en la mira
Los números revelan el drama:
- En 2024, Yucatán recibió $454 millones de dólares en remesas
- Con el 5% de impuesto, perdería $22.7 millones de dólares anuales
- Esto equivale a 429 millones de pesos (tipo de cambio:18.9 por dólar)
- Representa el 6.9% del presupuesto total de Mérida para 2025
Efecto dominó en la región:
- Quintana Roo: 19.7 mdd menos (372.3 millones de pesos)
- Campeche: 8.4 mdd menos (158.7 millones de pesos)
- Nacional: México perdería 3,237.3 mdd (61,185 millones de pesos)
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Crisis en cámara lenta: remesas en picada
El Banxico confirma la alarmante tendencia:
- Tercer trimestre 2024: $118.2 mdd
- Cuarto trimestre 2024: $113.2 mdd (-4.2%)
- Primer trimestre 2025: $107.8 mdd (-4.8%)
“Esto no es solo números, son medicinas, alimentos y colegiaturas que desaparecerán”, advierte el economista yucateco Juan Pech.
Patrón histórico preocupante:
- 2018-2024: Crecimiento del 731% en remesas
- 2025: Primera caída interanual post-pandemia
Con el nuevo impuesto, Yucatán no solo perdería millones, sino que vería truncada su frágil recuperación económica. Las remesas, ese salvavidas para miles, ahora penden de un hilo en el Congreso estadounidense.